Cada día el running se toma más las calles de nuestro país. Esto queda reflejado en la cantidad de nuevas carreras que han aparecido en los últimos años. Hay oferta para todos los gustos, carreras de calle, cerro, obstáculos, orientación, aventura e incluso para correr con tus hijos o mascotas. En medio de este abanico de carreras aparece una que brilla con luz propia y que este 2016 cumple la nada despreciable suma de 25 años, hablamos de la Vuelta a la Laguna de Aculeo de Olimpo Producciones.

Orígenes

Al inicio de la década de los 90’s en el Olimpo Marathon Team (centro de entrenamiento con sede en Bilbao) participaban en carreras como el Maratón de la Hispanidad, el Maratón de la Química Hoechst, el Maratón de New York, entre otras. El sistema de entrenamiento para estas carreras consistía en ir, unas tres o cuatro veces al año, a dar la vuelta a la Laguna de Aculeo. El entrenamiento era ideal porque la vuelta les permitía hacer un largo de 26 kms acompañado de fuertes subidas, bajadas y largos planos. Una vez hecho el entrenamiento, y aprovechando que tenían una parcela en el sector, organizaban un asado en el cual compartían con los compañeros de equipo. Cuando el tiempo lo permitía además se bañaban, navegaban y hacían windsurf en la laguna. En fin, lo pasaban tan bien que poco a poco estos entrenamientos se empezaron a hacer conocidos y muchos corredores empezaron a pedir si los podían invitar. Lentamente a estos entrenamientos se fueron sumando más y más corredores y así se fue forjando una carrera emblemática que, 25 años después, mantiene la misma camaradería y misticismo que la vio nacer.

La cofradía

Cualquier corredor que haya ido a la Vuelta a la Laguna de Aculeo en los últimos años ha escuchado en más de alguna oportunidad la palabra “cofradía”. Y no hay mejor palabra para graficar el nivel de hermandad, unión y camaradería que se da entre los corredores que participan. En esto influyen varios factores, cupos limitados para solo 200 personas, gracias a esto el trato entre corredores es más cercano, más aún si consideramos que muchos corredores corren las cuatro fechas que se realizan al año. La paz y quietud del lugar ayudan a poder conversar sin tener que gritar. El hecho de que en el Camping Los Álamos, lugar que sirve de campamento base de la carrera, haya duchas, salida al lago, estacionamientos, espacio para hacer asados y el hecho de que pueda ir gente de acompañante a mirar el desarrollo de la carrera influyen en este nivel de camaradería.

Rodrigo Salas, director de Olimpo Producciones nos dice “La Vuelta a la Laguna de Aculeo no es una carrera cualquiera, es una experiencia que hay que vivir. Mucha gente nos pregunta la altimetría de la carrera, cuánto porcentaje es de asfalto, cuánto de tierra y yo siempre les digo que la mejor manera de averiguarlo es venir y conocer. Mucha gente también me pregunta ¿yo soy de la cofradía? Ni les contesto. Todos los que han dado la vuelta son miembros de la cofradía”.

“Nada más lindo que llegar a la meta y ver que todo esté igual que cuando llegó el primero. El que espera terminar la carrera, que lo premien e irse se equivocó de carrera.”

El último corredor

¿A cuántos de nosotros nos ha tocado cruzar la línea de meta y ver que un porcentaje importante de público ya se fue de la carrera? Pues bien, en la Vuelta a la Laguna de Aculeo siempre se espera hasta el último corredor para empezar la ceremonia de premiación. Por lo demás esta espera no es para nada tortuosa. En las cercanías a la meta hay hamburguesas, chocolates, galletas, hidratación, masajes, stands de venta de productos y mucha instancia para socializar con compañeros corredores. “Nada más lindo que llegar a la meta y ver que todo esté igual que cuando llegó el primero. El que espera terminar la carrera, que lo premien e irse se equivocó de carrera”, dice Salas, y continúa, “nosotros no hacemos pruebas para que la gente las gane, sino para que la gente concrete sus sueños y viva una grata experiencia”.

Correr sin música

Siempre dentro de las charlas previas a la largada Rodrigo Salas dice que no está permitido correr con música y él mismo se encarga de explicar la razón, “Correr es un completo relajo, es un acto de humildad, el correr es un encontrarse con uno mismo, jugar con el in y out, conectarse. Si vas escuchando música no podrás escuchar tu respiración, ni el ruido que hace cada pisada tuya en el suelo, eso sin considerar que es peligroso. Cuando uno hace un acto tan sublime como lo es correr debe estar con los cinco sentidos despiertos y atentos”.

Roberto Parragué

Todos los años la primera fecha de la Vuelta a la Laguna de Aculeo se hace en honor a Roberto Parragué Moraga, atleta que vistió la camiseta de Santiago Runners y que perdió la vida en el año 2008. Roberto era un fanático de la carrera y como tal siempre estaba presente, por esa razón la organización de la carrera le dedica la primera fecha de la vuelta y siempre se hace un emotivo minuto de silencio en su honor.

“La Vuelta a la Laguna de Aculeo partió siendo un laboratorio de sensaciones.”

Dos vueltas

En la cuarta fecha de la vuelta tienes además la opción de correr dos vueltas a la laguna, lo que obviamente significa correr 52K. Esta idea surgió como una forma de incentivar a los corredores a ir más allá de la distancia de los 42,195 kms y atreverse con el ultramaratón. La gente enganchó rápidamente con la idea y se ha mantenido vigente hasta el día de hoy.

25 años

En los primeros años el circuito era en su totalidad de tierra, habían muchos menos vehículos y había bastante más agua en la laguna. En la actualidad un buen porcentaje de la carrera se hace sobre asfalto, hay un poco más de vehículos en la ruta y menos agua en la laguna. A pesar de lo anterior la ruta eso sigue siendo la misma, manteniendo la dureza de sus orígenes. En palabras de Rodrigo Salas “la Vuelta a la Laguna de Aculeo partió siendo un laboratorio de sensaciones”, laboratorio que te permite evaluar esas sensaciones a lo largo de cuatro fechas al año, porque todo el que ha corrido esta carrera sabe que no hay una vuelta igual a otra, las condiciones climáticas cambian, el nivel del corredor cambia, es muy difícil sentirte de la misma forma en dos fechas distintas.

25 años han pasado y la Vuelta a la Laguna de Aculeo mantiene el espíritu, frescura y camaradería que la vio nacer. Si la has corrido sabes de lo que hablamos, si no lo has hecho te esperamos en esta gran cofradía! 

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