ASICS y las mejores zapatillas para entrenar en distintos paisajes de Chile.
Playas, bosques y altura
Para muchos, las vacaciones de verano representan una pausa en la rutina y una oportunidad para reconectar con el entorno. En ese escenario, el running se consolida como una de las prácticas deportivas favoritas entre quienes buscan mantenerse activos durante el descanso, aprovechando playas, senderos y rutas naturales a lo largo del país.
Chile ofrece una diversidad geográfica privilegiada para entrenar en escenarios muy distintos entre sí: desde bordes costeros hasta desiertos de altura y bosques húmedos. Sin embargo, especialistas advierten que no todos los terrenos exigen lo mismo al cuerpo, por lo que adaptar el entrenamiento —y las zapatillas— resulta clave para prevenir lesiones y optimizar la experiencia.
«Entender el tipo de superficie y el objetivo del entrenamiento es fundamental, sobre todo cuando se corre fuera del entorno habitual. No es lo mismo correr en asfalto que en arena, tierra suelta o senderos técnicos. La amortiguación, la tracción y el ajuste marcan diferencias importantes, especialmente en trayectos más largos», explica Lucía Campusano, coordinadora de marketing de ASICS Chile.
Correr junto al mar: Superficies mixtas y alto impacto
En ciudades costeras como La Serena, los recorridos suelen combinar asfalto, ciclovías y tramos de arena compacta. Estas superficies mixtas generan variaciones en el impacto y demandan transiciones fluidas entre terrenos.
En este contexto, se recomiendan zapatillas con buena capacidad de absorción de impacto y estabilidad. Modelos como las Superblast 2 están pensados para ofrecer amortiguación y continuidad en la zancada en recorridos urbanos y costeros.
Altura y terreno irregular: Las exigencias del desierto
El desierto plantea un desafío distinto. En zonas como San Pedro de Atacama, el terreno irregular, la presencia de roca suelta y la altitud exigen mayor control, protección y estabilidad.
Para estas rutas, se sugiere priorizar zapatillas de trail running con tracción firme y ajuste seguro. Las Trabuco Terra 3, por ejemplo, están diseñadas para responder a senderos técnicos y superficies inestables, favoreciendo la seguridad en cada apoyo.
Bosques y humedad: Estabilidad ante todo
Correr en el sur del país implica enfrentarse a barro, raíces y superficies húmedas. En estos entornos, la adherencia y una amortiguación equilibrada son fundamentales para mantener la estabilidad y reducir el riesgo de resbalones.
Modelos como las Gel Sonoma 8, orientadas a recorridos de trail de baja y mediana dificultad, permiten un desplazamiento más seguro en terrenos blandos y boscosos.
Caminos rurales y rutas abiertas
En destinos como el Valle del Elqui predominan caminos de tierra y rutas abiertas que favorecen un running más continuo y de menor exigencia técnica.
Para estos recorridos, se recomiendan zapatillas versátiles que se adapten tanto a tramos urbanos como a superficies terrosas. Las Novablast 5 destacan por combinar ligereza y retorno de energía, siendo una alternativa adecuada para entrenamientos de media distancia.
Adaptarse al entorno, clave para disfrutar el entrenamiento
Más allá del destino, los especialistas coinciden en la importancia de ajustar la intensidad del entrenamiento, mantener una correcta hidratación y considerar tiempos de adaptación al entorno, especialmente en zonas de calor o altura.
Mantener la actividad física durante las vacaciones no solo contribuye al bienestar general, sino que también permite explorar los paisajes del país desde una perspectiva distinta, combinando movimiento, descanso y conexión con la naturaleza.
Todos los modelos mencionados se encuentran disponibles en el sitio oficial de ASICS Chile. ![]()


