Chris Nikic, primer triatleta con síndrome de Down que completa un Ironman. Chris Nikic se transformó en una fuente de inspiración para muchos, el estadounidense de 21 años se convirtió en la noche del sábado en el primer triatleta con síndrome de Down en terminar un Ironman. Para completar el desafío «solamente» bastaron 3.8K de natación (en el Golfo de México), 180K en bicicleta y un maratón final.

Chris cruzó la meta del Ironman de Florida junto a su preparador personal y amigo Dan Grieb, que tiene un historial de 17 Ironman completados, en 16 horas, 46 minutos y 9 segundos, solo 13 minutos y 51 segundos antes del tiempo de corte final de la carrera. Sus parciales fueron de 1:54:39 para la etapa de natación, 8.12:37 para el ciclismo y 6:18:48 para la etapa de pedestrismo.

«Tener el síndrome de Down significa que tengo que trabajar más duro que todos los demás. He aprendido a trabajar más duro en la vida, y eso me ha ayudado a estar listo para el Ironman», dijo Nikic antes de comenzar el triatlón.

Este logro es el punto cúlmine de una vida llena de obstáculos. A los cinco meses fue operado a corazón abierto, hasta los cuatro años no aprendió a caminar y solo empezó a comer alimentos sólidos a los 5 años de edad. A los 17 ya había pasado por cuatro operaciones quirúrgicas en el oído. Todo esto hizo que pasara mucho tiempo en casa descansando, lo que significó que ganara peso, pasara poco tiempo fuera de casa, lo que aumentó la preocupación de su padre.

Así comenzó un camino de entrenamientos con una filosofía de mejorar en cada sesión un 1 por ciento. Cumplió con una rutina de ejercicios físicos progresiva antes de llegar a Florida. Tenía un día de descanso a la semana, el resto de los días alternaba entre clases de natación, zumba, baloncesto, yoga y spinning cuando terminaba la escuela. Su principal objetivo era demostrar que no existen barreras.

El padre de Chris, sin embargo, es más feliz por la faceta social del deporte, «Me preocupaba porque después de la graduación muchos chicos con síndrome de Down se aíslan y empiezan a vivir una vida solitaria. Me dije, vamos a encontrar algo que le vuelva a involucrar en el mundo, así que empezamos a buscar y tuvimos la suerte de que Special Olympics Florida empezaba un programa de triatlón. Pensé que sería una manera estupenda de hacer que empezara, se pusiera en forma e hiciera algunos amigos», explicó el padre. «Se levanta a las cinco de la mañana y entrena con un reloj de triatlón. Literalmente, seis días a la semana está entrenado con gente. Se dieron cuenta de que es un muchacho genial y le empezaron a invitar a cenas, comidas y fiestas… Y todo el proyecto le ha dado un nuevo mundo de inclusión», contó Nik Nikic.

Y no contento con su logro ya tiene un próximo objetivo: participar en el Ironman de Kona, Hawaii, el santo grial de la distancia.