Rompió un récord de 27 años… y cobró lo mismo que en 1999: la furia de Josh Kerr.
Josh Kerr, no se guarda nada: «Me pagaron de menos»
El escocés Josh Kerr protagonizó una de las gestas más recordadas del atletismo reciente al pulverizar el récord mundial de la milla, una marca que parecía intocable desde 1999. Sin embargo, la alegría por la hazaña deportiva quedó empañada por una fuerte crítica: el premio económico que recibió por parte de World Athletics es exactamente el mismo que se pagaba hace casi tres décadas.
Un récord que llevaba 27 años sin caer
Kerr, de 28 años, corrió la milla en 3:42.66 durante la Diamond League de Londres, superando el histórico 3:43.13 que el marroquí Hicham El Guerrouj había establecido en 1999. La marca se mantenía vigente desde hacía 27 años y era considerada una de las más difíciles de batir en el atletismo de medio fondo.
El campeón mundial de 2023 y medallista de plata olímpica en los 1500 metros en 2024 describió el tramo final de su carrera como una experiencia límite: aseguró haber alcanzado su «estado de flujo más profundo» y una sensación que recordará «por el resto de su vida». Kerr ya había anunciado en marzo su intención de ir por el récord.
Durante la prueba, el escocés pasó el punto de los 1500 metros en 3:27.62, un tiempo incluso más rápido que su propio récord británico en esa distancia, lo que refuerza la magnitud del rendimiento mostrado en Londres.
«Ridículo» y «vergonzoso»: la dura crítica de Kerr al premio
Pese a la hazaña, Kerr no ocultó su malestar por la recompensa económica recibida: 50.000 dólares por parte de World Athletics. La cifra llamó la atención por un motivo puntual: es idéntica a la que cobró El Guerrouj en 1999 por el mismo logro, sin ningún ajuste en casi 30 años.
«Fue un buen día para mí a nivel financiero, pero 50.000 dólares es una cifra ridícula», declaró Kerr. «Que se pague lo mismo 27 años después es vergonzoso, sin sonar avaricioso. Sé cuánto invertí en mí mismo a nivel financiero durante los últimos ocho años como profesional. Siento que me han pagado de menos».
El atleta recordó que alcanzar un récord mundial exige años de sacrificio: entrenadores, viajes, concentraciones, material deportivo, fisioterapia y un respaldo económico constante. Para Kerr, ese esfuerzo sostenido en el tiempo contrasta con un premio que hoy vale mucho menos que hace tres décadas si se considera la inflación y el crecimiento del deporte profesional.
Según explicó, World Athletics ofrece bonificaciones de 100.000 dólares en los campeonatos mundiales al aire libre, pero esa cifra se reduce a la mitad en las reuniones de la Diamond League, como la disputada en Londres.
Nuevos objetivos: el récord de los 1500 metros en la mira
Lejos de detenerse a celebrar, Kerr ya piensa en su próximo desafío. Según reveló, le contó a su esposa, Larimar, su intención de ir por el récord mundial de los 1500 metros de El Guerrouj apenas horas después de coronarse en la milla.
«Me metí en problemas por hablar de otros récords cuando desperté al día siguiente», contó entre risas. «Me dijeron que disfrutara este por un tiempo antes de que me dejen hablar de otros, pero creo que tengo las piernas para ir por más marcas».
Su entrenador, Danny Mackey, respaldó esa ambición y aseguró que Kerr todavía tiene margen de mejora: «Según algunos de sus entrenamientos, creo que si el clima hubiera sido mejor podría haber corrido 3:41. Creo que había otro segundo ahí. Eso da miedo». Mackey también destacó la particular capacidad de su pupilo para rendir bajo presión: «Es muy distinto a los demás. Estamos en el túnel ahora mismo, y la mayoría de las personas, incluso sin competir, encuentran esto abrumador. Pero a él le gusta ese tipo de presión».
El debate sobre los premios en el atletismo
El caso de Kerr reabre un debate que viene creciendo en el atletismo mundial: el de la brecha entre el crecimiento comercial del deporte y la actualización de los incentivos económicos para sus principales figuras. Que un récord mundial pague lo mismo en 2026 que en 1999 —sin ajuste alguno— es, para muchos dentro del circuito, una señal de que las estructuras de premios necesitan una revisión urgente.
Por ahora, Kerr disfruta de su lugar en la historia del atletismo, pero su reclamo ya instaló la conversación sobre cuánto vale, en términos reales, batir un récord mundial en la actualidad. ![]()




