Finalmente, este sábado 9 de diciembre pudimos participar del Desafío Chena organizado por Sport and Wellness Club y producido por D&C Deporte y Bienestar, en el Parque Metropolitano Cerro Chena. Mi intención fue participar de la fecha anterior de este circuito a mediados de año, pero esta debió suspenderse dos veces, primero por un temporal de lluvia, y luego por la nevazón que cayó sobre Santiago. La reprogramación de la fecha topó con otra competencia en la que estaba comprometido, por lo que esta era la última oportunidad que tenía este año para disfrutar de este evento.

En esta ocasión fui acompañado por mi hija Dafna, quien, a pesar de no ser su superficie favorita los cerros, disfrutó de una carrera muy satisfactoria y entretenida.

Al llegar, dos cosas llaman nuestra atención: Por una parte, el horario. Una largada a las 10:30 de la mañana en diciembre, y con las altas temperaturas que se han venido dando parece, por decir lo menos, raro. Se nos explica que por ser este un parque operado por la Conaf, sus horarios de funcionamiento están muy normados, lo que impide una partida más temprana.

Por otra parte, y como es habitual en esta zona del país y época del año, la superficie del cerro se ve a la distancia muy seca y cubierta de pastizales, más allá de los arbustos propios de la zona central, principalmente espinos.

La prueba se presenta en dos distancias; 3 kilómetros recreativos y 10 kilómetros competitivo. Ambas distancias tienen una largada común, la que se da puntualmente.

La ruta sigue por aproximadamente 1 kilómetro una ruta vehicular, para con posterioridad comenzar el ascenso al cerro por un sendero rodeado por pastizales, y algunos arbustos. Al llegar a la cima, bajamos hacia el lado contrario y comenzamos a rodear la base del cerro pasando por una zona con una mayor forestación, el bosque. Allí podemos encontrar además de las especies propias de la zona, una gran cantidad de eucaliptus y algunas coníferas. A continuación, comenzamos el ascenso nuevamente a través de un sendero entre pastizales altos.

La ruta va rodeando las diversas cimas permitiéndonos observar el paisaje alrededor de los cerros de Chena en todas las direcciones. Para finalmente descender nuevamente por un camino vehicular y regresar a la zona de partida y cruzar la meta.

En resumen, el Desafío Chena es una agradable prueba que nos permite disfrutar de un cerro poco aprovechado por los amantes del trail, pero que es muy conocido por los del mountainbike y el motocross. El trazado no presenta grandes dificultades, pero probablemente en invierno la prueba cambiará significativamente.

Espero con ansias poder repetir la experiencia el próximo año, en una fecha con condiciones más invernales. 

Andres Reisz

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