9º Trail Corriendo Entre Viñedos

9º Trail Corriendo Entre Viñedos

Luego de más de 2 años sin participar en carreras de trail, pudimos compartir el sábado recién pasado, 8 de enero, en el 9º Trail Corriendo Entre Viñedos, en esta ocasión en la Viña Las Pitras, ubicada en el sector de Majarilla, a 26 kms. de Curicó.

La prueba organizada por Ruta del Vino Valles de Curicó combina un exigente trazado de trail, con una degustación de los  mostos de la zona después de la carrera. En esta ocasión, se ofrecen las distancias de 9 y 18 kilómetros.

Participo entre los que recorreremos los 9K. La partida se da aproximadamente a las 10:25 horas, luego de haber recibido las instrucciones de Patricio Bustamante. El día esta radiante, y el calor golpea con fuerza.

Luego de realizar una vuelta por el interior de la viña, que nos lleva a correr por la rivera del Río Mataquito, y el interior de un bosquecillo de aromos y eucaliptus, cruzamos por el interior de un tubo por debajo del camino vehicular para enfrentar una primera subida. Hemos recorrido aproximadamente 2 kms, y nos encontramos frente a un acceso bastante escarpado, más propio del trekking que del trail, lo que nos obliga a caminar en fila india a paso bastante cansino durante el siguiente kilómetro.

Luego la ruta se vuelve bastante más variada, combinando zonas algo más planas, con pendientes positivas o negativas bastante asequibles, con breves subidas algo más severas. Por lo que los ritmos comienzan a variar entre un trote liviano y el caminar.  Continuamos enfrentando senderos muy angostos, que se encuentran cubiertos por malezas en varios sectores, y cruzados por ramas a mediana altura. Todos lo anterior está ambientado dentro de un bosque nativo.

Aproximadamente en el kilómetro 4 salimos del bosque y enfrentamos una nueva subida con el sol golpeando nuestras cabezas. Para continuar por nuevos senderos algo más amplios y corribles durante los siguientes 1000 metros. Después de los cuales regresamos al bosque nativo.

Cabe hacer notar que hasta el kilómetro 6 aproximadamente, la ruta ha sido común para las 2 distancias. Llegado un punto, casi sin darnos cuenta, el marcaje se divide. Los 18 kilómetros continúan por el sendero ascendiendo, y los 9 giran a la izquierda, comenzando con un trazado entre de mantención del nivel y definitivamente de descenso. La vegetación lentamente se va abriendo, sin embargo, aún protege del golpe certero del calor. Otro elemento que ayuda es la presencia esporádica de una suave y refrescante brisa.

Entre el kilómetro 7 y 8 nos encontramos con un punto de hidratación. Dicho lugar se corresponde con el reencuentro entre las 2 distancias. Como llevo mi hidratación propia en el kamelbag, paso de largo. Algo más adelante comenzamos a correr entre las líneas de las parras. Son «senderos» abruptos e irregulares, plagados de piedras y ramas. Lo que nos lleva a correr con paso cuidadoso y liviano. El cambio de nivel nos va acercando al camino vehicular, hasta que casi sin notarlo nos encontramos corriendo paralelamente a este.

De este modo llegamos hasta la tubería que cruzamos al inicio, y continuamos ya en el recinto de la viña recorriendo las hileras de las parras, hasta empalmar con un camino vehicular interior. Unos 200 metros al frente vemos la meta. Apuro el paso, elevo los brazos y cruzo el portal. Me recibe la sonrisa de una muchacha que me entrega mi medalla de finisher, y la copa para la cata de vino de manos de un joven.

Ahora podemos disfrutar de la hospitalidad de la Ruta del Vino de Curicó. En un patio anexo encontramos mesas y sillas, un buffet para la cata y una piscina en la cual refrescarnos después de tanto sudar.

En resumen, recibimos una experiencia deportiva y de compañerismo. Un trazado en el que se notaba el amor por la naturaleza y el deporte, así como el conocimiento de lo mejor de esa zona de nuestro país. Disfrutamos de la belleza del campo vitivinícola de la zona de Curicó, y de sus mostos. De la alegría de correr rodeados de naturaleza. De sentirnos vivos, extremadamente vivos y felices. De correr con amigos.

Deseo agradecer a Patricio Bustamante y Alejandra Inda por la invitación a tan bella carrera, y a todos los grandes amigos de siempre con quienes compartí esta experiencia.

Andres Reisz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cuatro × dos =