Caburgua consolida su triatlón olímpico con más de 300 deportistas y alto estándar organizativo.
De promesas a tricampeones
La tercera versión del Triatlón de Caburgua dejó una señal clara: el evento va en camino a posicionarse como una de las citas deportivas más valoradas del sur de Chile. Con más de 300 deportistas en competencia durante el fin de semana y puntuación federada en juego, la prueba destacó por su entorno natural, la limpieza de las aguas del Lago Caburgua y un circuito que combinó exigencia técnica con paisajes de alto impacto.
El puconino Lucas Cea y la argentina Maia Coletto se quedaron con los máximos honores en la distancia olímpica (1.500 metros de natación, 40 kilómetros de ciclismo y 10K de trote), en una competencia que se desarrolló entre sábado y domingo y que también incluyó categorías infantiles, juveniles, promocionales y paralímpicas.
Tricampeonato local y dominio trasandino
Con un tiempo de 2:23:18, Lucas Cea se coronó tricampeón en la categoría Age Group Olímpico, ratificando su regularidad en una prueba que conoce bien. El crédito local mostró consistencia en los tres segmentos y supo administrar la exigencia de un circuito que no dio tregua.
«El circuito es muy bonito, el agua es súper amigable y el ciclismo en medio de árboles lo hace muy llevadero», señaló Cea tras la competencia. No obstante, reconoció que el tramo más complejo fue el ciclismo, debido a los repechos acumulados, mientras que el trote —técnico y controlado— fue clave para asegurar el podio.
En la serie masculina, completaron el podio Bruno Fritsch (2:25:06) y Jorge González (2:25:19).
En damas, Maia Coletto se impuso con 2:39:07. La triatleta de San Martín de los Andes destacó las condiciones del entorno y la temperatura del agua, que —según comentó— fue uno de los factores que más tranquilidad le entregó durante la jornada.
La lucha por el podio femenino se definió en el trote. Coletto logró marcar diferencias ante la puconina Tamara Esperguel (2:44:19), quien finalizó segunda, seguida por Antonia Valenzuela (2:47:01).
Un circuito exigente en un entorno privilegiado
El Lago Caburgua volvió a ser uno de los grandes protagonistas. Sus aguas limpias y transparentes fueron ampliamente valoradas por los competidores, mientras que el trazado ciclístico —rodeado de bosques nativos— ofreció un perfil ondulado que exigió estrategia y fuerza.
El segmento pedestre, sobre ripio en buen estado, añadió un componente técnico que obligó a los deportistas a mantener concentración hasta el final. «Es un circuito más físico, no tan plano. Hay que prepararse bien», comentó Juliano Mora, ganador en la categoría Promocional masculina.
En esa misma serie, Camila Arcaya se quedó con el primer lugar femenino, valorando la cercanía y organización del evento, al que consideró como una puerta de entrada para retomar la competencia en triatlón.
Inclusión y proyección deportiva
La categoría paralímpica también tuvo presencia destacada. Valentina Muñoz se impuso tras completar 500 metros de natación, 10 kilómetros de ciclismo y 2,5K de trote, subrayando el desafío que representó el trazado y extendiendo una invitación abierta a sumarse a este tipo de experiencias deportivas.
Desde la organización, el presidente de la Asociación de Triatlón Pucón, Claudio González, destacó el respaldo institucional y privado, mencionando especialmente el apoyo de la Municipalidad de Pucón y del Club Deportivo Universidad Católica.
En la misma línea, el alcalde Sebastián Álvarez valoró el evento como un nuevo hito deportivo para la comuna, junto al tradicional Ironman 70.3 Pucón, reforzando la visión de posicionar a la zona como un polo de desarrollo deportivo a nivel nacional e internacional.
Con una organización sólida, respaldo institucional y un escenario natural privilegiado, Caburgua continúa consolidándose como una plaza estratégica para el triatlón chileno. ![]()


