Bosque Maratón: corredores del Maratón de Santiago impulsan plantación de 400 árboles nativos.
Una alianza entre deporte y medioambiente
El Santuario de la Naturaleza San Juan de Piche, en la comuna de Alhué, fue escenario de una jornada de reforestación impulsada por el Maratón de Santiago 2025 y la Corporación Robles, donde se plantaron 400 árboles nativos gracias a las donaciones de los corredores inscritos en la competencia.
La actividad reunió a estudiantes del Liceo Sara Troncoso, representantes de la organización del maratón y de la corporación ambiental, quienes trabajaron juntos para fortalecer el ecosistema local y compensar la huella de carbono del evento deportivo.
Jóvenes protagonistas del cambio
Cerca de treinta alumnos participaron en la segunda edición del programa Bosque Maratón, una iniciativa que busca conectar el deporte con la acción climática. Provistos de palas y guantes, los jóvenes plantaron especies propias del bosque esclerófilo —como quillay, espino, boldo, litre, molle y romerillo—, aprendiendo sobre su rol en la conservación de la biodiversidad de la zona central.
«El entusiasmo de los estudiantes fue contagioso», destacó Andrés Otero, director de la Corporación Robles. «A pocos días de la COP30, reafirmamos nuestro compromiso con el Maratón de Santiago promoviendo una compensación voluntaria de la huella de carbono. Este tipo de acciones demuestra que el deporte puede ser una herramienta poderosa para enfrentar la crisis climática».
Deporte con propósito
Cada árbol plantado representa una donación voluntaria realizada por los propios corredores, transformando su participación en una contribución directa al medioambiente.
Para Gonzalo León, subgerente de Marketing de Prokart, organizadora del maratón, «Bosque Maratón es una expresión concreta del compromiso sustentable del evento. Queremos que la carrera no solo sea una fiesta deportiva, sino también una acción que deje huella positiva en el entorno».
Educación ambiental y sentido de comunidad
Desde la Oficina de Medioambiente de la Municipalidad de Alhué, Natalia Montanares valoró la participación de los jóvenes y la importancia de preservar este espacio natural: «Este santuario es nuestro pulmón verde. Involucrar a los estudiantes es clave para que conozcan y protejan la riqueza natural de nuestra comuna».
El profesor Roberto Menéndez subrayó el impacto educativo de la jornada: «Más allá de la sala de clases, los alumnos entendieron que cada acción cuenta. Plantar un árbol es sembrar futuro».
Una de las participantes, Montserrat, alumna de primero medio, resumió la experiencia con emoción: «Ayudamos al planeta a respirar mejor. No es solo plantar, es cuidar para que crezca. Me siento parte de algo importante».
Un modelo que inspira
El Santuario San Juan de Piche, administrado por la Corporación Robles desde 2013, forma parte de los 36 hotspots de biodiversidad mundial y es refugio de numerosas especies endémicas.
En la última década, Robles ha impulsado la plantación de más de 21 mil árboles nativos en la Región Metropolitana, restaurando 500 hectáreas y reduciendo el equivalente a 230 toneladas de material particulado.
El modelo de «Bosque Maratón» se inspira en experiencias internacionales como la Schneider Electric Marathon de París, donde el Livelihoods Carbon Fund ha permitido plantar más de 130 millones de árboles desde 2011. En Chile, la iniciativa busca replicar ese espíritu, demostrando que la acción climática también puede avanzar al ritmo de los corredores. ![]()


